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5.01.2006

CONCEPTOS Y GENERALIDADES DE LA ARQUITECTURA

El material


Material, materia es una concepción que resulta sobrecogedora cuando nos damos clara cuenta de que todo cuanto existe es materia. El arquitecto de inmediato quiere saber de qué está hecha la cosa, que material es. Todo el que realiza un trabajo necesita, para ello un material. El sastre necesita la tela; el impresor el papel y la tinta; el arquitecto el material para construir, que es muy diverso.
La elección del material está sujeta a una serie de factores como el emplazamiento. Para cada caso preferiremos un material diferente.

La impresión del material es un elemento importante desde el punto de vista de la relación persona-arquitectura.
Los materiales que se incluyen o son necesarios para cualquier edificio se dividen en dos clases: los que quedan a la vista y los que de dejan ocultos. Estos últimos, inaccesibles, no tienen ninguna importancia en la impresión que nos causan los edificios.
Hasta hoy en día, los materiales han sido casi exclusivamente objeto de estudios técnicos y apenas ha sido valorados e investigado desde un ángulo psicofisiológico, o sea, el estudio de la adecuación de los materiales a los sentidos que los perciben y la reacción que suscitan en el sistema nervioso, con consecuencias psicológicas. El color propio de los materiales y el de los revestimientos aplicados, la sensación táctil áspera o lisa, la transmisión rápida o lenta del calor de nuestro cuerpo por contacto o por radiación, el olor de la madera, el de la piedra húmeda, o el de los productos sintéticos, merecen la atención del creador de ambientes destinados al hombre.

Primitivamente, se empleaba casi con exclusividad el material que se hallaba en el lugar: junco, paja, piedra, bambú, madera. La falta de grandes medios de transporte también tenía sus ventajas. Las viviendas humanas crecían en estrecha unión con el paisaje y esto las protegía y disimulaba.

En la actualidad, no elegimos los materiales de construcción a tenor de lo que se producen el ambiente, sino de acuerdo con el efecto deseado y con el valor intencional y representativo de la obra.

Uniformidad y variedad de materiales.

Mientras que en el pasado, de daba no la mayor frecuencia la uniformidad y un cambio mínimo de materiales, en la actualidad sucede lo contrario. Disfrutamos empleando materiales distintos, contraponiéndolos, buscando efectos, armonías y contrastes. Aunque parece un paisaje expresivo de los materiales la arquitectura no deja de estar correr peligro conceptual. Los casos extremos de factibilidad son. Unidad en el material y tema; cambio del material y tema generando tensión.

Al elegir entre los múltiples materiales de construcción de que se puede disponer hay que limitarse. Goethe dijo: “en la limitación se ve al maestro “. Por ello obra bien quien, desde un principio, se limita a pocos materiales eligiendo los que combinan bien entre sí. El resultado será una clara y armoniosa construcción.
La evolución arquitectónica prueba que se tiende a la claridad y el orden.

Materiales de hoy.

Cada vez se usan menos las tejas y las losetas de pizarra. También la piedra natural y la madera van empleándose cada vez menos. No pueden desdeñarse los nuevos materiales que facilita la industria. No sólo el poder industrial les asegura esa preeminencia, sino las claras ventajas que ofrecen. La prefabricación, la rapidez en la construcción y el perfeccionamiento son las causas más evidentes de su empleo, pero también la mayor duración de estos materiales. Los materiales antiguos, como la madera, piedra, pizarra, junco, cerámica, ladrillo y revoque están llegando a su fin. Los nuevos materiales: fibra artificial, cemento, metal, fibrocemento, vidrio, cada vez ganan más terreno. Aunque en la vivienda particular se mantengan los materiales tradicionales. El futuro consagrará el empleo de la fachada de metal y el hormigón armado.

Material de construcción y psique.

El material no es solo un factor técnico o un medio, sino que, es también un factor que influye en el alma humana y produce bienestar, agrado o las sensaciones contrarias. La suma de efectos que un material produce en nosotros no solamente son afecta anímicamente sino que también influye en nuestra vida biológica y orgánica. El sistema bioquímico no solo se reduce al aspecto térmico de irradiar y tomar calor.

La estructura.

Aplicado a la arquitectura, tiene dos sentidos principales. La estructura del material y de la construcción. Cada material posee una estructura que le es propia, y que corresponde a leyes de combinación, formación y crecimiento de la Naturaleza. También es entendido como un principio constructivo valedero para la obra en conjunto. Así nos apercibimos que la arquitectura tiene que constituir unidad orgánica como un panal de abeja.
Un edificio heterogéneo depende de la mezcolanza del material; la estructura puede pasar a ser ornamento; no hay un ejemplo límite por parte de la naturaleza, nos podemos inspirar en la corteza de un árbol, en una telaraña o en la piel escamosa de la serpiente y del pez.


EL ORNAMENTO

Adornarse es una necesidad ancestral del ser humano, que lo hace conscientemente. En los animales, la Naturaleza cuida de satisfacer esa exigencia. Las plantas los animales y el hombre fueron constituidos según leyes estéticas. Si prestamos atención a las ansias universales de la Naturaleza, en cuanto al adorno de los seres creados, comprenderemos mejor por qué el hombre, ye en tiempos prehistóricos, ornamentaba sus armas y útiles diversos.

El ornamento en la actualidad.

Los dogmas básicos de la arquitectura moderna han sido quebrantados ya muchas veces desde hace tiempo. Tal como sucedió ya con los estilos y épocas artísticas del pasado, así también la arquitectura se refinará y avanzará hacia una mayor riqueza. La unificación podría ser realizada por la industria, que suministra cada vez más elementos de construcción prefabricados. No parece factible que el ornamento llegue a desaparecer enteramente, pues corresponde a un principio de la Naturaleza, fuera de la cual jamás podremos existir. Nada menos que un Frank Lloyd Wright dijo a este propósito las palabras siguientes: “Tal cual es la vida es la forma”. Igual que la melodía de la música, así es la ornamentación en la arquitectura, revelación de unos principios poéticos llenos de carácter y significación. Cada ser de la Naturaleza manifiesta su necesidad de amor y expresa el principio poético a través de ese factor que llamamos “fuerza creadora” en todos los dominios. Tanto la melodía como la ornamentación nos llegan a través del alma de toda creación, de igual modo que nosotros fuimos creados y esto nos causa placer. La ornamentación es autentica, vive en el interior del ser humano.